Así se ve el tema taurino desde el extranjero.
Esta mañana temprano, paseando por el paseo marítimo de Fuengirola me tropecé con un señor que, con pinta de indigente, iba tirando de un pesado carro. Me paré a leer los carteles que colgaban de dicho carro y él amablemente paró su marcha para dejarme leerlo y fotografiarlo. Me explicó que se llama Joel Buton y que es un pacifista francés que recorre el mundo arrastrando su carro con el objetivo de conseguir la abolición total de las minas antipersonal en el mundo. Por el momento ya ha recorrido cerca de 50.000 kilómetros y aún le quedan algunos miles más para llegar a los Campos Elíseos de París, de donde salió un 29 de mayo de 1999. En su particular peregrinación por los diferentes países va recopilando firmas y cartas de apoyo de los ayuntamientos y de ciudadanos que firman en su libreta.
Tiene perfil y grupo en Facebook.
…. además de Juez al estilo del Evangelio según San Mateo, es también parte, porque no sólo defiende la plena potestad de unos seres para martirizar y matar a otros, sino que se subyuga con la angustia de las víctimas y lo declara sin el menor rubor. ….
Ser vegetariano en España es una aventura. La sociedad se resiste a atender el problema de 1,5 millones de españoles que salimos a comer y no encontramos cocina vegetariana. No nos lo pone nada fácil nuestra cultura: la idolatración por lo carnívoro hace que o bien hagamos trampas o bien nos quedemos con hambre cada vez que vamos al restaurante. De hecho, el problema existe tanto en los menús cerrados como en aquellas ocasiones en las que nos dan a elegir (¿carne o pescado?), o también cuando vamos a la carta. En la mayoría de los países de Europa los platos llevan distintivos que indican cuáles son vegetarianos, facilitando así la elección al consumidor ‘verde’. En mi última visita a Londres, hasta los sándwiches de Mark & Spencer llevaban el símbolo, y ninguna de las personas con las que me reuní se extrañó de mi vegetarianismo. Aquí, en cambio, no solamente me estrujo el cerebro a la hora de pedir intentando memorizar aquellos alimentos que no puedo comer, sino que muchas veces solamente tengo una o dos opciones. Además, todo mi entorno percibe como una rareza mi condición, y en vez de sensibilizarse con la causa me animan a dejar de ser vegetariana “para que no sufra más”. Queda mucho camino por recorrer y el vegetarianismo debería incluirse en la lista de todas esas causas cuyos derechos la sociedad lucha.
Tino Soriano, Trabajando para National Geographic. Fotoweek 2011 (por Casanova Fotografia)
Cuando la tienes entre las manos tienes la impresión de estar ante una cámara diferente, el peso ya dice que no estamos ante el clásico juguete que corre por el sector “compacto”. Quizá le falta un poco más de ergonomía en el agarre, pero pasados los primeros minutos ya es una cámara que se adapta bien a la mano, mejor aún con la correa enrollada en la muñeca. Cuando empiezas a hacer los primeros disparos te sorprende la nula reacción de la gente, incluso trabajando a distancias muy cortas.




